Los materiales sedimentarios del Cuaternario que conforman el subsuelo de Tarragona, con espesores variables de arcillas y gravas sobre un sustrato mioceno, presentan un contraste de impedancia que puede amplificar las ondas sísmicas. En el Camp de Tarragona, la microzonificación sísmica no es uniforme; los depósitos aluviales cercanos al Francolí demandan una caracterización geotécnica precisa antes de proyectar cualquier sistema de aislamiento. Para ello, nuestro laboratorio acreditado bajo ISO 17025 ejecuta ensayos dinámicos y de microzonificacion-sismica que determinan el módulo de corte y el amortiguamiento del suelo, parámetros esenciales para calibrar los aisladores. Integrar desde el inicio la respuesta local del terreno evita sobredimensionar el sistema o, peor aún, subestimar desplazamientos laterales.
El período efectivo del sistema aislado debe separarse al menos 2.5 veces del período del suelo en Tarragona para evitar amplificación resonante.



