Los depósitos aluviales del Camp de Tarragona, con su mezcla de limos, arenas y gravas del río Francolí, presentan una heterogeneidad que exige una caracterización precisa. El análisis granulométrico mediante tamices e hidrómetro permite cuantificar la distribución de partículas desde gravas hasta arcillas coloidales, información clave para clasificar el suelo según el Sistema Unificado (USCS). En suelos como los del puerto o la zona de Ponent, donde la fracción fina puede superar el 35%, el hidrómetro (UNE 103101) es indispensable para definir el comportamiento plástico. Complementamos este estudio con un ensayo SPT en campo cuando se requiere correlacionar la granulometría con la resistencia a la penetración.

Un suelo mal graduado puede duplicar el asentamiento diferencial si no se detecta a tiempo con el análisis granulométrico adecuado.