En Tarragona, la proximidad al Mediterráneo y la compleja geología del Camp de Tarragona nos obligan a mirar el suelo con mucho más detalle del que sugiere un mapa genérico. No es lo mismo construir sobre los depósitos cuaternarios del Francolí que sobre el sustrato calcáreo de la Part Alta. Por eso, antes de decidir la tipología de cimentación, aplicamos ensayos geofísicos MASW para obtener la Vs30 real del perfil, porque la respuesta sísmica cambia en apenas cien metros. Complementamos esta visión con el ensayo CPT cuando necesitamos perfiles continuos de resistencia en zonas de limos y arenas, muy habituales cerca de la desembocadura del río. La microzonificación sísmica en Tarragona no es un lujo; es la herramienta que anticipa cómo se va a comportar el terreno y evita que la estructura amplifique aceleraciones de forma imprevista.
El periodo fundamental del suelo en Tarragona puede duplicarse en menos de 200 metros de distancia; sin microzonificación, el proyectista está diseñando a ciegas.



