En una promoción de viviendas junto al puerto de Tarragona, el relleno antrópico sobre depósitos aluviales generaba asientos diferenciales de hasta 15 cm. La solución pasó por diseñar columnas de grava que densifican el terreno y aceleran la consolidación. Este método, aplicado con control de diámetro y espaciamiento, permite cimentar sobre suelos con N-SPT inferior a 8 golpes. Antes de definir la malla conviene ejecutar un ensayo de penetración estática CPT para medir la resistencia de punta y el rozamiento lateral en continuo.

La vibración durante la instalación densifica el material granular circundante, alcanzando densidades relativas superiores al 85% en suelos blandos.