Con una altitud media de solo 68 m sobre el nivel del mar y un clima mediterráneo que acumula 500 mm de lluvia anual, Tarragona presenta un régimen hídrico que condiciona cualquier obra subterránea. En nuestra experiencia, la permeabilidad del subsuelo en esta zona varía drásticamente entre los depósitos aluviales del Francolí y los macizos calcáreos del Baix Camp. Por eso aplicamos el ensayo Lefranc en suelos granulares y el Lugeon en macizos rocosos fisurados, técnicas que permiten obtener el coeficiente de permeabilidad in situ. Complementamos esta información con un estudio de mecánica de suelos para correlacionar la conductividad hidráulica con la litología local, y con ensayos de infiltración cuando se requiere evaluar la tasa de absorción en zanjas o drenajes.

La permeabilidad en Tarragona varía tres órdenes de magnitud entre los aluviones del Francolí y la roca calcárea del Baix Camp. Caracterizarla con Lefranc y Lugeon es clave para evitar filtraciones.