Tarragona arrastra siglos de superposición constructiva: desde el subsuelo del circo romano hasta los ensanches portuarios del XIX y los polígonos logísticos actuales. Cada capa de historia urbana deja un registro geotécnico distinto. En la Part Alta encontramos rellenos antrópicos sobre la roca calcárea del Mioceno, mientras que en la franja litoral y el valle del Francolí predominan depósitos cuaternarios de limos y gravas con nivel freático alto. Diseñar una losa de cimentación en esta ciudad exige interpretar esa heterogeneidad con criterio local. Nuestro equipo técnico aborda el diseño de losa de cimentación integrando la campaña de reconocimiento con modelación numérica, para que la rigidez del elemento estructural dialogue con la deformabilidad real del terreno. Cuando los sondeos revelan estratos blandos bajo el plano de apoyo, la losa de cimentación actúa como un elemento de reparto que reduce asientos diferenciales y evita fisuraciones en la superestructura. En zonas de ampliación sobre antiguas marismas colmatadas, complementamos la caracterización con un ensayo CPT para obtener un perfil continuo de la resistencia a lo largo del perfil sedimentario antes de definir la geometría de la losa.
Una losa de cimentación bien diseñada no solo reparte cargas: convive con la historia geológica de Tarragona y la protege de asientos imprevistos.



