En Tarragona, la geología combina depósitos aluviales del Francolí con margas y arcillas miocenas que alcanzan los 15 m de espesor en zonas como el Port. El nivel freático suele aparecer entre 3 y 6 m de profundidad, lo que condiciona el diseño de muros de contención en sótanos y viales. Trabajamos con estos materiales desde hace años, aplicando ensayos de laboratorio y campo para definir empujes laterales. Antes de modelar un muro, realizamos una clasificación de suelos precisa con límites de Atterberg y granulometría. También verificamos la capacidad de carga del terreno de cimentación para evitar asientos diferenciales bajo el trasdós.

En Tarragona, el 70% de los fallos en muros se debe a empujes no considerados por saturación del trasdós y mal drenaje.