En Tarragona, con su denso entramado de infraestructuras romanas y modernas, el georradar GPR se ha vuelto indispensable para obras en zonas urbanas. Lo usamos para localizar tuberías, cables y restos arqueológicos sin abrir zanjas. En una reciente intervención en la Part Alta, el georradar GPR evitó dañar una conducción de fibra óptica activa. Combinamos esta técnica con la instrumentación geotécnica para monitorear deformaciones durante la excavación, y con la evaluación de pavimentos para planificar refuerzos de calzada sin romper el firme.

El georradar GPR en Tarragona permite detectar servicios enterrados y cavidades sin abrir zanjas, reduciendo riesgos y costes en obra urbana.