La costa catalana recibe precipitaciones medias anuales de 550 mm, pero las tormentas torrenciales en otoño saturan los perfiles de suelo residual de Tarragona. Estos materiales, formados por meteorización in situ de roca caliza y margosa, presentan un comportamiento errático en obra. La humedad variable altera la resistencia al corte. Por eso, una caracterización de suelos residuales en Tarragona no puede limitarse a la granulometría básica. El equipo integra ensayos de permeabilidad en campo para detectar zonas de drenaje preferencial y evitar colapsos en excavaciones.

En Tarragona, la caracterización de suelos residuales es clave para predecir colapsos por saturación y ajustar el diseño de cimentaciones.