En Tarragona, muchos proyectos topan con suelos heterogéneos que van desde limos arcillosos en la Part Alta hasta gravas cementadas cerca del Port. Conocer la capacidad de carga admisible no es opcional si se quiere evitar asientos diferenciales. Por eso combinamos sondeos mecánicos con ensayos de penetración y un estudio de mecánica de suelos que caracteriza cada estrato. Solo así se determina la tensión máxima que el terreno puede soportar sin fallar.

En suelos de Tarragona, un N-SPT inferior a 10 golpes suele indicar capacidad portante insuficiente para cargas medias sin mejoramiento previo.