En Tarragona, la combinación de suelos arcillosos del Mioceno y las lluvias torrenciales típicas del litoral mediterráneo genera condiciones críticas para la estabilidad de taludes. Hemos visto deslizamientos en desmontes de la autopista AP-7 y en frentes de cantera del Baix Camp que se activan tras episodios de precipitación intensa. Por eso, el análisis de falla de taludes que realizamos no se limita al cálculo de factores de seguridad: incorporamos campañas de campo con permeabilidad en campo para detectar zonas de saturación y modelamos escenarios de infiltración transitoria. En suelos margosos de la Part Alta y taludes rocosos del Port, aplicamos métodos de equilibrio límite (Bishop, Spencer) y elementos finitos para definir mecanismos de rotura previsibles.

En suelos arcillosos del Mioceno en Tarragona, la infiltración tras lluvias intensas puede reducir el factor de seguridad hasta un 30 % en pocas horas.