Un error que vemos con frecuencia en proyectos de Tarragona es asumir que los suelos arcillosos del Camp, especialmente en zonas como el Polígono Industrial Riu Clar o la Part Alta, tienen un comportamiento elástico simple. Cuando se construye sobre estos depósitos aluviales y marinos, ignorar la consolidación edométrica lleva a subestimar los asentamientos diferidos durante años. Hemos visto losas de cimentación agrietadas y naves industriales con contrapisos ondulados porque el cálculo de asentamientos se hizo con módulos elásticos sin corregir por la historia de tensiones del terreno. Antes de definir la capacidad de carga, es obligatorio pasar por el ensayo de corte directo para calibrar la resistencia, y luego aplicar la clasificación de suelos por Atterberg para identificar el potencial expansivo de las arcillas locales.

En Tarragona, un Cv de 2×10⁻⁷ m²/s en arcillas del Quaternari implica que el 90 % del asentamiento primario tarda entre 2 y 5 años en completarse.